La Unión de Militares de Tropa -UMT ve en el proyecto «coliving» del INVIED un primer paso frente a la crisis de vivienda del personal militar, pero reclama alojamientos para las familias

El secretario general de la Unión de Militares de Tropa ha visitado el edificio del proyecto piloto en Madrid. La asociación valora la iniciativa en una de las zonas más tensionadas de España, pero advierte de que el problema de fondo —la falta de medios en las residencias y alojamientos logísticos, competencia de los Ejércitos y la Armada— sigue sin resolverse, con militares durmiendo en los pasillos.

Madrid, 10 de julio de 2026.

La Unión de Militares de Tropa (UMT) valora como «un primer paso» el proyecto piloto de solución habitacional de orientación «coliving» impulsado por el Ministerio de Defensa a través del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED O.A.), cuyo edificio en la Comunidad de Madrid ha visitado hoy el secretario general de la asociación Luis Miguel Feito Iglesias. La UMT reconoce el valor de una iniciativa dirigida a facilitar la movilidad geográfica del personal militar en una de las áreas con mayor presión inmobiliaria de España, si bien reclama que se complete con soluciones de vivienda para el personal con familia.

El modelo, regulado por la Orden Ministerial 25/2026, de 15 de junio, y desarrollado para Madrid mediante la Resolución 3H0/08786/26 de la Dirección Gerencia del INVIED, combina el uso privativo de habitaciones individuales o dobles con zonas y servicios comunes —suministros, limpieza, conectividad digital, mantenimiento, cocinas, lavandería y zonas deportivas—, sin prestación de servicios de naturaleza hotelera. Concebido como proyecto piloto con una duración inicial de 24 meses, permite a los usuarios permanecer mientras se mantengan las circunstancias que dieron lugar al derecho, con estancias prorrogables hasta un máximo de cuatro años.

En cuanto a las condiciones económicas, la UMT considera que los precios públicos —415 euros al mes por habitación individual y 345 euros por plaza en habitación doble compartida (IVA excluido)— resultan elevados para los niveles retributivos de buena parte de la tropa y marinería, si bien deben valorarse en el contexto de uno de los mercados más tensionados del país. La asociación destaca de forma positiva que la norma module estos importes en función de la categoría y que sea la tropa y marinería quien acceda a la mayor reducción, del 15 %, pero exige que esta reducción sea de al menos un 30%. La asociación advierte, además, de que estos importes son revisables al alza cada año y de que el personal que percibe la compensación por cambio de destino —esto es, quien está en pleno traslado y constituye el destinatario natural del modelo— abona un recargo del 50 %, lo que encarece de forma notable el alojamiento precisamente para quien más lo necesita.

La principal reserva de la UMT es que el proyecto no aborda el origen del problema. El INVIED no es responsable de las residencias logísticas ni de los alojamientos logísticos militares —competencia de los Ejércitos y de la Armada—, unas instalaciones cuya falta de medios ha alcanzado tal gravedad que hay compañeros durmiendo en los pasillos. Esta carencia se traduce en un volumen ingente de solicitudes de apoyo jurídico que la asociación atiende a diario y que ninguna iniciativa del INVIED, por sí sola, puede resolver.

Con todo lo anterior y dado que el proyecto del INVIED tiene carácter individual, la UMT lo considera «el principio de una posible solución», siempre que se contemple la incorporación de otros edificios capaces de ofrecer una vivienda completa a los usuarios con familia. En el modelo actual, la estancia de cónyuges, parejas de hecho e hijos queda limitada a cinco días hábiles consecutivos y diez acumulados al mes, un margen insuficiente para las necesidades reales de las familias militares.

«Valoramos que Defensa dé pasos para aliviar una situación insostenible, especialmente en Madrid, pero un modelo de habitaciones individuales no puede ser el techo de nuestras aspiraciones. Mientras haya compañeros durmiendo en los pasillos por falta de alojamiento, la respuesta debe ser mucho más ambiciosa e incluir vivienda digna para las familias», ha señalado Luis Miguel Feito Iglesias, secretario general de la UMT.

La UMT reitera su disposición a colaborar con el Ministerio de Defensa y el INVIED para que este proyecto piloto evolucione hacia una política de vivienda estable, suficiente y adaptada a la realidad de todo el personal militar y de sus familias.

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