La UMT logra una victoria a medias: Defensa amplía los test de saliva, pero seguimos exigiendo que sustituyan a la orina
La Unión de Militares de Tropa (UMT) celebra que el Ministerio de Defensa haya ampliado de forma notable la adquisición de test de saliva para detectar el consumo de drogas en las Fuerzas Armadas. Es una victoria parcial, pero insuficiente: la saliva ya está entrando en los controles, aunque Defensa se resiste a reconocer que debe sustituir definitivamente a la recogida de orina bajo supervisión visual.
En 2025, la UMT denunció públicamente la Instrucción Técnica 01/2025, que obliga al personal militar a orinar ante un testigo del mismo sexo. Aquella práctica, además de innecesaria, humillante y lesiva para la intimidad y la dignidad de las personas, podía evitarse con una alternativa ya utilizada en controles de tráfico y por otros cuerpos de seguridad: el test de saliva.
Defensa rechazó entonces nuestra propuesta de sustitución. Sin embargo, los datos posteriores demuestran que el propio Ministerio ha tenido que recurrir a la saliva: adquirió 13.000 test en 2025, 10.000 en 2026 y prevé comprar 18.700 en 2027, un incremento del 87% respecto a este año. No es una decisión menor: son dispositivos para detectar cannabis, cocaína, anfetaminas, metanfetaminas y opiáceos, destinados a los tres Ejércitos y al Órgano Central, tanto en territorio nacional como en operaciones.
La conclusión es evidente: si la saliva sirve para reforzar los controles, también sirve para proteger la dignidad de quienes los soportan. La UMT no acepta que Defensa utilice los test salivales como complemento de un sistema que sigue imponiendo la orina bajo observación directa. No podemos celebrar una ampliación de medios mientras se mantiene el procedimiento que motivó nuestra denuncia.
Por eso, la UMT mantiene su reivindicación: la saliva debe ser el método ordinario de detección inicial en los controles antidroga de las Fuerzas Armadas. Exigimos que se retire la obligación de orinar ante un testigo, que se garantice un procedimiento respetuoso con la intimidad y que se utilicen pruebas rápidas, fiables y proporcionadas. Seguiremos trabajando hasta que la prevención del consumo de drogas no se haga a costa de la dignidad del militar.
La UMT no cejará. La saliva no es una concesión: es una solución técnica, legal y humana que Defensa ya ha empezado a utilizar. Ahora debe dar el paso que falta.

