La Unión de Militares de Tropa denuncia jornadas maratonianas de 16 horas, deficiencias en las raciones de comida y la imposibilidad de cobrar las horas extraordinarias o disfrutar del descanso acumulado por la falta de personal
Sevilla, 6 de agosto de 2026
La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha remitido al Ministerio de Defensa una batería de preguntas formales en defensa de los cientos de militares de Tropa y Marinería desplegados en Ceuta y Melilla desde el pasado 30 de julio, ante la llegada masiva de personas migrantes a las Ciudades Autónomas. La asociación reclama respuestas claras sobre la cobertura jurídica de la tropa, sus condiciones de jornada y descanso, y la manutención que se les está proporcionando durante el dispositivo.
Según los testimonios recogidos por UMT entre sus socios desplegados sobre el terreno, los militares están realizando jornadas de entre 14 y 16 horas diarias, con apenas dos horas de descanso entre turnos. A ello se suma lo publicado por diversos medios de comunicación, que han informado de que a parte del personal se le estaría suministrando, para toda la jornada, una bolsa con un bocadillo, una pieza de fruta o un yogur, un paquete de galletas y agua embotellada.
UMT ha pedido al Ministerio que confirme o desmienta esta información y que detalle qué medios de manutención se están empleando realmente: si se sirve comida en caliente o solo raciones frías, y si el suministro se realiza en el acuartelamiento o sobre el terreno.
“No somos robots. Si a un militar se le hace trabajar 16 horas, mal comer y mal dormir, al día siguiente no puede rendir”, resume el sentir trasladado por numerosos compañeros desplegados en la plaza.
A esta situación se suma una creciente inquietud jurídica. Mientras la tropa se limita a ejecutar las órdenes que recibe, determinados medios y organizaciones están instalando el relato de una supuesta “extralimitación” de las Fuerzas Armadas. UMT precisa que, a día de hoy, no consta ninguna denuncia o querella dirigida contra ningún militar por su actuación en Ceuta y Melilla, pero advierte de que este clima de señalamiento genérico deja a la tropa en una peligrosa situación de indefensión.
“Un soldado que hoy aparece en una fotografía cumpliendo una orden no puede convertirse, mañana, en el único responsable de esa orden si alguien decide judicializarlo. La responsabilidad de mando y la responsabilidad de quien ejecuta no son lo mismo, y el Ministerio tiene la obligación de dejarlo claro antes de que haga falta, no después”, ha declarado el presidente de UMT, Francisco José Durán Baños.
Desde UMT se traslada con absoluta claridad el enorme esfuerzo personal y la impecable profesionalidad que están demostrando todos los efectivos. Sin embargo, la asociación subraya que no todo vale. Las jornadas maratonianas han dejado de ser un pico puntual para convertirse en la tónica habitual. A este ritmo, el personal agotará su capacidad de reacción y resistencia físicas.
Aunque la normativa vigente reconoce expresamente el derecho al descanso obligatorio tras servicios continuados de operación, la cruda realidad es que la falta endémica y estructural de personal en las unidades de toda España impedirá que los soldados puedan ejercer ese derecho. Por desgracia, los militares ni podrán disfrutar del descanso acumulado que se han ganado ni cobrarán económicamente el exceso de horas trabajadas.
“Sabemos perfectamente cómo funciona esto: el exceso de horas casi nunca se traduce en días libres porque no hay personal suficiente para cubrir los relevos, y tampoco se traduce en una compensación económica justa ya que, si llega, jamás retribuye al soldado. Y hoy, como siempre, es el soldado quien está dando la cara en primera línea”, recalca Durán Baños.
«Como llevamos haciendo desde el primer día de esta crisis, UMT va a estar donde tenga que estar: al lado de nuestros socios, al lado de todos los militares, exigiendo que se les trate con la dignidad que merecen quienes están dando la cara por España en primera línea«, concluye el presidente de la Asociación.

