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La UMT reclama que la actualización de las dietas anunciada por el Gobierno llegue íntegra a las Fuerzas Armadas y no sea otro parche estacional

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La UMT reclama que la actualización de las dietas anunciada por el Gobierno llegue íntegra a las Fuerzas Armadas y no sea otro parche estacional

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, anunció el 17 de septiembre que el Gobierno revisará estas cuantías «en los próximos meses». La Unión de Militares de Tropa, que viene reclamando esta actualización en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, recuerda que las dietas siguen fijadas en los importes de diciembre de 2005 y advierte de que el 30 de septiembre expira la resolución que este verano elevó la dieta de alojamiento hasta 135 euros diarios

Sevilla, 19 de septiembre de 2026

La Unión de Militares de Tropa (UMT) valora el anuncio de actualización de las indemnizaciones por razón del servicio realizado por el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, el pasado 17 de septiembre durante la conferencia internacional «La contraofensiva de los servicios públicos». El ministro situó la revisión «en los próximos meses», en el marco del diálogo social y en cumplimiento del Acuerdo Marco por la mejora del empleo público y el servicio a la ciudadanía, de 27 de noviembre de 2025, que ya comprometía la revisión al alza de estas indemnizaciones durante 2026. La asociación, con representación en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS), advierte, no obstante, de que el anuncio llega más de veinte años después de la última revisión y reclama un calendario, unas cifras concretas y una garantía expresa de aplicación al personal militar.

Las cuantías del anexo II del Real Decreto 462/2002, de 24 de mayo, no se revisan desde el Acuerdo del Consejo de Ministros de 2 de diciembre de 2005, con efectos económicos desde el 1 de diciembre de aquel año. Para la tropa y marinería (grupo 3) la dieta entera sigue siendo de 77,13 euros —48,92 euros de alojamiento y 28,21 de manutención—; para oficiales y suboficiales (grupo 2), de 103,37 euros, y para oficiales generales (grupo 1), de 155,90 euros. En ese mismo periodo, el Índice de Precios de Consumo ha crecido en torno al 52,5 % entre diciembre de 2005 y marzo de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística, y la tarifa media por habitación ocupada alcanzó los 117,82 euros en marzo de 2026: más del doble de la dieta de alojamiento que percibe un soldado. Cualquier actualización que no recoja, como mínimo, la pérdida acumulada de poder adquisitivo y la evolución real del precio del alojamiento resultará insuficiente.

La UMT subraya que la aplicación de esta revisión a las Fuerzas Armadas no es una concesión, sino una obligación legal. El artículo 25 de la Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, establece que el sistema retributivo y el régimen de indemnizaciones por razón del servicio de los militares son los de los funcionarios civiles de la Administración General del Estado, adaptados a las características de las Fuerzas Armadas, y encomienda al Gobierno efectuar esas adaptaciones cuando resulten necesarias.

El riesgo, advierte la asociación, es que el acuerdo se negocie y ejecute en un ámbito —la mesa general de negociación de la Administración General del Estado, con las organizaciones sindicales— del que el personal militar está excluido por su régimen específico de derechos, y que las Fuerzas Armadas vuelvan a quedar al final de la cola. En el mismo sentido se pronunció el dictamen aprobado por la Comisión de Defensa del Congreso el 26 de junio de 2025 sobre la memoria-informe de 2023 del Observatorio de la Vida Militar, que recomienda actualizar las indemnizaciones por residencia eventual y las dietas de movilidad por su impacto en la operatividad y en la conciliación familiar.

A la congelación general se suman las peculiaridades del régimen militar advierte Luis Miguel Feito Iglesias, Secretario General de UMT. Cuando la comisión se desempeña formando unidad —la mayor parte de maniobras, ejercicios y navegaciones—la indemnización no se abona como dieta, sino como «plus» (artículos 9.1 y 15 del Real Decreto 462/2002), y del que se descuenta, además, el módulo de alimentación. Ese módulo sí se ha revisado —hasta 10,81 euros diarios en 2026 para ejercicios tácticos y maniobras, frente a los 7,38 euros de 2017—, mientras las dietas y el porcentaje de los pluses permanecen intactos desde 2005, de modo que salir de maniobras puede acabar costando dinero al militar.

Por ello la UMT elevó al COPERFAS una propuesta de modificación del Real Decreto 462/2002 para añadir un apartado 6 a su artículo 10 que excluya al personal militar del descuento por alimentación en ejercicios tácticos, maniobras y actividades análogas, atendiendo a unas condiciones operativas —frío, calor extremo, nocturnidad, horario continuado y ubicaciones remotas sin oferta de manutención— que no son comparables a las de ningún otro empleado público.

La asociación reclama igualmente la revisión de la indemnización por residencia eventual, que se percibe en las comisiones superiores a un mes y en los cursos de ascenso y perfeccionamiento. El artículo 16 permite fijarla hasta el 80 % de la dieta entera, pero se aplica con frecuencia al 20, 30 o 40 %, lo que deja a un soldado entre 15,43 y 30,85 euros diarios para alojarse y alimentarse, con porcentajes dispares entre ejércitos y unidades. A ello se suma el incumplimiento habitual del derecho de anticipo del artículo 19: la UMT ha denunciado impagos y retrasos de dietas, indemnizaciones de residencia eventual y gastos de desplazamiento por falta de liquidez en las cajas pagadoras, que obligan al militar a adelantar de su nómina —muchas veces próxima al salario mínimo interprofesional— los gastos del servicio.

La UMT defiende, además, unas dietas lineales, justas y no discriminatorias: la cuantía de la manutención debe ser idéntica para los tres grupos, porque el derecho a alimentarse de forma adecuada y suficiente no admite distinciones por empleo, y quienes se desplazan conjuntamente, para el mismo cometido y al mismo destino, deben percibir la misma indemnización. La diferencia actual en el alojamiento obliga en ocasiones a repartir a la Fuerza desplazada entre establecimientos distintos —oficiales y suboficiales en uno, tropa y marinería en otro, a veces alejado—, en perjuicio de la cohesión y de la propia operatividad. La experiencia de este verano ilustra por qué la asociación exige una solución estructural. Tras la denuncia pública de la UMT por el retraso en su autorización, la resolución conjunta de la Dirección General de Costes de Personal y de la Dirección General de la Función Pública de 25 de junio de 2026, dictada al amparo del artículo 11 del Real Decreto 462/2002, elevó las cuantías de alojamiento hasta 135 euros diarios en las zonas de mayor presión turística y las universalizó para todo el personal en comisión de servicio autorizada. Esas cuantías expiran

el próximo 30 de septiembre: el 1 de octubre, un soldado comisionado volverá a disponer de 48,92 euros para alojarse. Lo que la norma concibió como excepcional se ha convertido en ordinario, y así debe reconocerlo la reforma.

En consecuencia, la Unión de Militares de Tropa reclama al Gobierno y, en particular, a los Ministerios para la Transformación Digital y de la Función Pública, de Hacienda y de Defensa:

  1. Revisión inmediata del anexo II del Real Decreto 462/2002, con un incremento no inferior al IPC acumulado desde diciembre de 2005 y, en el concepto de alojamiento, referenciado a la evolución real de los precios hoteleros.
  2. Manutención de cuantía única para los tres grupos y dietas lineales para el personal que se desplaza conjuntamente en la misma comisión y destino.
  3. Anexo permanente de localidades y temporadas, en sustitución de las resoluciones excepcionales del artículo 11, con vigencia anual completa en las zonas tensionadas.
  4. Establecimiento de un mecanismo automático de actualización anual vinculado a índices oficiales, que no dependa de un acuerdo del Consejo de Ministros que nunca llega.
  5. Elevación del porcentaje de los pluses y supresión del descuento por alimentación en ejercicios tácticos, maniobras y navegaciones.
  6. Porcentaje mínimo, garantizado y homogéneo para la indemnización por residencia eventual en todos los ejércitos y unidades, y anticipo del 100 % de los gastos previstos con abono inmediato.
  7. Revisión de la indemnización por uso de vehículo particular, fijada en 0,26 euros por kilómetro desde 2023, y de las dietas en el extranjero del anexo III.
  8. Negociación de la reforma en el COPERFAS y efectos económicos desde el 1 de enero de 2026.

«Llevamos más de veinte años pagando por trabajar: nadie puede alojarse, desayunar, comer y cenar con lo que costaba hacerlo en 2005, y no hay operatividad posible cuando el militar adelanta de su bolsillo el coste del servicio. Bienvenida sea la actualización anunciada, pero la exigimos concretada en cifras, en calendario y en el BOE, sin que ninguna adaptación deje fuera a las Fuerzas Armadas», ha señalado Luis Miguel Feito Iglesias, secretario general de la UMT.

«No pedimos un privilegio: pedimos que se cumpla la ley y que el alojamiento y la manutención sean iguales para quienes comparten la misma misión. La tropa y marinería percibe las cuantías más bajas y tiene las retribuciones más bajas; cualquier reforma que mantenga esa brecha nacerá coja», ha añadido José Francisco Durán Baños, presidente de la Unión de Militares de Tropa.

La UMT reitera su disposición a colaborar con los departamentos implicados y a aportar el trabajo técnico ya elaborado para que lo anunciado se traduzca en una reforma estructural, permanente y automática, y no en otra medida con fecha de caducidad.

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